Aquí tienes tus regalos:

Enhorabuena, has confirmado tu correo.

 

 Atento a este comentario que me han hecho en redes.

Es de los más profundos y bien argumentados que he recibido nunca:


 

Y a tomar pol saco.

Este comentario es a raíz de un vídeo que publiqué diciendo que la sentadilla en multipower puede llegar a ser más lesiva que la sentadilla en barra libre.

Pero podría ser válido para el que subí diciendo que el peso muerto no es lesivo.

¿Qué es lo que lleva a alguien a reaccionar así ante esto?

Pues obviamente, que defiende la postura contraria.

¿Tiene él razón? ¿La tengo yo?

Veamos.

 

Este señor, aunque no sigo su contenido, sé de qué palo va.

En sus vídeos invita a abandonar la sentadilla o el peso muerto y cambiarlo por ejercicios de mayor estabilidad o menor carga. 

Por ejemplo unas zancadas.

Y también contraindica el trabajo de lumbar directo porque "ya trabajan todo el día al erguirnos".

 

Él le habla a gente que entrena por estética.

Es decir, gente que le puede dar igual entrenar específicamente la capacidad de flexionar la columna sin dolor.

Porque con meter la mierda debajo de la manta y llegar a la tarima en muletas ya basta.

Pueden entrenar con ejercicios ultra estables y en rangos de movimiento ínfimos para ganar musculatura enmascarando debilidades, porque lo que importa es llegar musculado y seco a la playita.

 

Yo le hablo a gente que entrena para rendir.

Sea en un deporte contra otros, o contra si mismo en la vida.

Y para eso, necesitas interiorizar un par de cosas.

 

Primero, que dolor no significa daño.

El dolor no es malo ni bueno, es una herramienta del cerebro para inhibir movimientos.

Puede forzarte a reposar si hay un daño, o puede evitarte entrar en un rango de movimiento que no controlas para evitar un daño futuro.

 

Segundo, que no sirve de nada evitar movimientos que vas a utilizar en la vida.

Si practicas artes marciales, trabajas en la construcción o quieres agacharte para levantar a tu hijo del suelo, no tienes escapatoria: vas a extender la cadera desde flexión de columna.

Y evitarlo en el gimnasio solo profundizará más en tu descompensación o tu debilidad.

 

Entendiendo esto, tienes dos opciones.

  • Evitar movimientos que producen dolor esperando no enfrentarte a ese movimiento nunca más en tu día a día. Esto funciona muy bien si, cuando no estás en el gimnasio, te metes un palo de escoba por ahí abajo.
  • Hacerte fuerte en todo el rango de movimiento articular, entendiendo que el dolor o la rigidez no es más que debilidad que debe fortalecerse, para que ni un peso muerto ni agacharse a ponerte un calcetín te lesione.

  

A mi me gusta más la segunda opción, qué quieres que te diga.

Conlleva más trabajo y duele al ego, porque supone admitir que tienes debilidades que fortalecer.

Pero al menos vives con la cavidad rectal libre y vacía.

Si a ti también te gusta la segunda opción, tengo algo para ti.

 
 

Si tienes ganas de más, te regalo tres cosas.

  

Primero, el blog.

Tienes dentro más de 100 artículos y entrevistas en podcast. Todo gratis:

Accede al blog

 

Segundo, la guía de sentadilla profunda.

La sentadilla profunda es tu mejor herramienta a la hora de asegurar rendimiento y salud articular. Es posible que todavía no lo entiendas, pero lo hará cuando abras el tercer regalo.

Accedes aquí:

Guía de sentadilla profunda

 

El tercer regalo es un mini-curso sobre prevención de lesiones, donde:

  • Cambiarás tu forma de plantear el entrenamiento desde la primera lección.

  • Aprenderás a reconocer desequilibrios y corregirlos en el gimnasio.

  • En el último email, recibirás un descargable que te situará en el top 1% en cuanto a conocimiento de entrenar para tu deporte.

La lección de este mini-curso ya está en tu email, y se titula “Olvida el músculo. Piensa en la función”.

Si no lo has recibido, mira tu bandeja de entrada.

En cualquier caso, bienvenido a El AntiCulturista, y recuerda que al otro lado del email estoy yo mismo: no dudes en responder ante cualquier duda.