La vida es más placentera sin dolor de rodilla

ni de cadera

ni de hombro

ni de lumbar

Si el camino hacia una buena condición física fuese una escalera, hay gente que ve el primer peldaño demasiado alto.

Se creen con demasiada edad.

Empiezan desde el cero.

No confían en su fuerza o sus articulaciones.

Y esto les impide acceder a ningún programa de entrenamiento, porque cualquier primer paso les parece inalcanzable.

 

Pues bien.

Esto es normal.

Hay mucha gente como tú ahí fuera, esperando a que alguien adapte un programa de entrenamiento a alguien que parte de cero absoluto.

Pero eso he creado un programa de entrenamiento:

 

De Roto a Atleta

 

Hace tiempo que descubrí algo de mis clientes.

Y que, seguro, te pasa a ti también.

Muchos de ellos compran un programa y no lo empiezan.

Porque que les duele la rodilla.

O la cadera.

O el hombro, la fascitis, la periostitis, qué se yo.

O simplemente no se ven capaces.

De nuevo, gente que en su día tuvo la vitalidad y la fuerza necesaria para acometer cualquier desafío, ve que su condición física les ha empequeñecido hasta sentir que no pueden subir ese primer peldaño.

Esa gente necesita un programa adaptado.

 

Y con De Roto a Atleta, podrás por fin empezar con una guía que sabe de dónde partes.

Del cero absoluto.

El objetivo es claro:

Que reconstruyas tus capacidades físicas para volver a confiar en tus articulaciones, tu movilidad y tu cuerpo.

 

¿Qué conseguiré con este programa?

 

De Roto a Atleta es un programa de entrenamiento básico, para gente con dolor, de avanzada edad, o pocas capacidades físicas.

Es un programa de 12 semanas:

  • Las 6 primeras semanas enfocadas en rodilla, cadera, lumbar y cervical.
  • Las 6 siguientes semanas con foco en tobillo, hombro y codo.

Puedes alargar o acortar cada ciclo según tu nivel y necesidades.

Si no puedes progresar en tus capacidades físicas por dolor en alguna de estas articulaciones, este programa se encargará de fortalecerlas.

Es como ponerle ruedines a la bici.

Será la puerta de entrada a programas más avanzados, o la vuelta a la práctica deportiva.

 

¿Pero cómo vas a conseguir fortalecer mis articulaciones si me duele todo?

 

Mira.

El dolor tiene dos utilidades.

Sirve para dos cosas.

La primera: para señalizar daño. Te haces un corte, una quemadura o una fractura, y el dolor te impide moverte, para fomentar el reposo.

La segunda e importante: para evitar futuro daño.

Si no fuese así, nos hubiésemos extinguido.

El dolor no es más que una alerta del cuerpo para inmovilizar tus articulaciones, impidiéndoles que ejecuten acciones explosivas, bajo carga o a rangos de movimiento extremos.

Porque detecta fuerzas con potencial de romper algún tejido.

Así que con el dolor te mantiene bien quietecito y sin romperte.

¿Es esto el fin del mundo?

No.

Solo necesitas volver a fortalecer aquello que está débil, de forma que el cerebro vuelva a confiar en tus articulaciones.

Que elimine esas restricciones.

Lo único que necesitas es progresar paulatinamente en la tensión a la que expones a tu cuerpo.

 

¿Y eso cómo se hace?

  

Mi forma de entender el entrenamiento es muy sencilla.

Tan sencilla que ofende.

Verás.

Hay ejercicios que representan fuerza y movilidad en ciertas articulaciones.

Es decir.

Algunos ejercicios son imposibles de dominar si no mejoras tus capacidades físicas.

En este programa, el objetivo será que domines esos ejercicios.

Y el más representativo en ese sentido es el split squat.

Me refiero a esto: 

Aquí me ves realizando un split squat sin peso y desde el suelo.

Si eres capaz de hacer esto, significa que:

  • Tu rodilla no va a doler, porque es capaz de extenderse en todo su rango de movimiento.
  • Tu tobillo no va a doler, el cerebro confía en él como para permitirle un amplio rango de movimiento.
  • Tu cadera no va a doler, porque los flexores son fuertes en todo su rango, y los abductores o aductores no manifiestan debilidad con dolor en parte interna o externa de la rodilla.

Si eres capaz de realizar una repetición de split squat sin peso, desde el suelo y SIN dolor, cumpliendo los siguientes requisitos al fondo de la repetición:

  • La rodilla delantera completamente flexionada. El isquio debe cubrir el gemelo por completo.
  • La rodilla trasera no puede tocar el suelo, con la pierna de atrás estirada.
  • El tronco perpendicular al suelo, sin inclinar hacia adelante.

Entonces este programa NO es para ti, porque no va a aportarte nada nuevo.

Si por dolor o rigidez no eres capaz de hacer un split squat, este programa es justo lo que necesitas.

No hay más.

Y si tu dolor no está en rodilla, cadera o tobillo, pero está en la lumbar, el hombro o las cervicales, te sirve igual.

Porque utilizo otros ejercicios que representan la fuerza suficiente en esas zonas, como pueden ser hiperextensiones o flexiones con desnivel.

 

Parto de cero. Es IMPOSIBLE que yo haga un split squat así.

 

Haces bien en desconfiar.

Es signo de inteligencia.

Pero te falta información para decidir.

En tu cabeza, piensas que ese ejercicio está a años luz de tus capacidades.

Pero es que estás viendo la foto final.

Antes, tienes que pasar por un proceso de adaptación.

Un split squat desde el suelo puede modificarse de tal manera que se adapte a cualquier público, y lo mismo con cualquier otro ejercicio.

Y cuando digo cualquiera, es cualquiera.

Si no te lo crees, atento.

Esta es mi abuela de 95 años realizando un split squat.

En bata y alpargatas:

 

Los hace demasiado rápido para mi gusto, pero bueno.

Hacía tiempo que se quejaba de las rodillas.

Así que la puse a realizar algunos ejercicios preparatorios.

Modifiqué el split squat elevando la pierna delantera y permitiendo apoyarse con las manos.

Y dejé que realizase repeticiones explorando rangos más amplios a los que estaba acostumbrada.

¿Resultado?

Alivio inmediato del dolor.

Literal, después de realizarlo, la ves subir escaleras y exclamar de sorpresa.

Sin palabrotas. Si las dice, se santigua.

Entonces, la pregunta es.

Sabiendo que este programa se va a adaptar a un nivel tan bajo de condición física como el de una paisana de 95 años.

¿Estás dispuesto a enfrentarte a tus debilidades?

 

Vale, cuéntame, ¿de qué va el programa?

 

El programa consiste en lo siguiente.

  • Una rutina de entrenamiento de 2 a 4 días a la semana, para que adaptes a tu disponibilidad.
  • Una progresión que permite acceder a la rutina a personas de cualquier condición física.
  • Alternativas a todos los ejercicios para que las puedas realizar desde el gimnasio, o desde casa con una mínima inversión en material (bandas elásticas y poco más).
  • Explicaciones por escrito o en vídeo, para que tengas clara la ejecución de cada ejercicio y qué sensación buscar.
  • Técnicas de entrenamiento como isometrías, excéntricos controlados y otras, que permiten reducir la tensión a cualquier nivel.

Todo ello en un PDF que recibes con la compra del programa.

Acceso inmediato al contenido.

 

¿Cómo saber si es para mi?

 

Este programa es para todos aquellos que no se vean capaces de hacer cualquiera de mis otros programas por incapacidad física en rodilla, tobillo, cadera, lumbar, hombro o cervical.

O que el dolor en esas articulaciones les impida practicar su deporte o asumir cualquier reto físico diario.

Puedes ser un atleta ultra-especializado en tu deporte y con muy mala movilidad.

Puedes ser una persona de avanzada edad que necesita empezar desde cero.

O simplemente alguien que nunca ha hecho deporte y quiere empezar a fortalecer su cuerpo.

 

Pero estoy lesionado. De hecho estoy en rehabilitación. ¿Puedo hacer el programa?

 

Respuesta corta: no. Ponte en manos de un médico.

Respuesta larga:

Hay dos tipos de lesionados.

Dos.

Por un lado están los lesionados tras un episodio traumático.

Te has roto, torcido o desgarrado algo.

Se ha producido tras un hecho identificable.

Es decir, existe un daño, y hay que repararlo.

En ese caso, este programa NO es para ti.

Debes ponerte en manos de un médico y un fisio, para que te ayuden a salir de esa lesión.

Y cuando estés sano, puedes acceder a este programa, si tu rehabilitación no ha sido tan detallada como para permitirte realizar un split squat.

Bueno.

Por otro lado están los lesionados sin causa aparente.

Un día apareció algo de dolor, ese dolor fue a más, y no ha habido un episodio que indique daño.

En ese caso, este programa SI es para ti.

Porque es probable que ese dolor esté indicando una debilidad o descompensación creciente, y que puede acabar en futuro daño.

Aquí tendrías dos opciones.

La buena: ve a un médicio, ve a un fisio, ponte en sus manos, y sal del hoyo.

La mala: prueba este programa. Esta opción funciona mejor cuando, después de años, pierdes la esperanza en la opción buena.

 

Bueno, me animo. Pero, ¿qué pasa si tengo dudas?

 

El programa incluye las explicaciones pertinentes para que puedas ponerlo en práctica en condiciones de seguridad.

Sabrás de inmediato cuál es tu nivel, aprendiendo a leer sensaciones, molestias, dolores o restricciones.

Esto es resultado de haber ayudado a más gente con tu mismo problema.

Siempre tendemos a pensar que nuestro caso es ese 1% excepcional, cuando no es así.

En cualquier caso, este programa incluye 20 días de soporte gratuito.

Es a través de mi club de entrenamiento privado online, donde respondo dudas por email.

Lo que te recomiendo es:

  1. Empezar con el programa cuando antes y por tu cuenta.
  2. Recolectar dudas tras una o varias semanas con el programa.
  3. Canjeas tus 20 días de soporte cuando ya tengas dudas para resolver.

Así de fácil.

 

¿Cómo sé si voy por el buen camino? ¿Cuándo se ven resultados?

 

Mi experiencia con más personas como tú, que venían de dolor y con condición física nula, es que ven mejoría desde el primer día.

Es decir.

Tras aplicar la rutina el primer día, hay una pequeña reducción del dolor, al moverse o al dormir, que indica buena dirección.

O sea.

No vas a conseguir un split squat el primer día.

Puede llevarte semanas o meses.

Pero enseguida verás mejorías palpables en cuanto empieces a aplicar los ejercicios.

Algunos ejemplos:

 

¿Necesito material?

 

Al menos unas bandas elásticas si quieres sacarle un mínimo partido.

Valen 10€ en Amazon o Decathlon.

Más allá de eso, hay equipamiento recomendable pero que requiere una inversión menor a 100€.

Por ejemplo, un banco de hiperextensiones es muy aconsejable, y cuesta unos 70€ en Amazon.

Si te duele la lumbar y tampoco quieres invertir en un banco de hiperextensiones, pues qué quieres que te diga.

Igual te mereces el dolor lumbar.

Aunque todo esto se soluciona con una cuota de gimnasio.

 

Tengo buena condición física, pero la rodilla tocada. ¿No será muy básico para mi?

 

Yo también he sido de esos que ha considerado programas "básicos" como indignos para mi.

Si levanto 120kg en sentadilla, hago sprints, practico varios deportes... ¿quién soy yo para esto?

La realidad: a lo largo de mi vida atlética he tenido lesiones que se podrían haber evitado afianzando la base.

Si el dolor o la falta de movilidad te impiden ejecutar algún movimiento, este programa es para ti.

No quiere decir que tengas que hacerlo entero.

Si tu foco está en la rodilla, puedes añadir eso a tu rutina actual y descartar lo demás, por ejemplo.

 

¿Y esto cuánto vale?

 

150€.

Podría ponerlo a 149,99€, pero creo que aquí somos todos adultos.

 

 

Muy caro.

 

Internet es inmenso. Busca a alguien que ofrezca lo mismo más barato y cómpraselo a él.

Si seguir conviviendo con la incapacidad física vale menos de 100€, no los pagues.

Otros valoramos más la salud que el dinero.

 

Pero a mi solo me duele el hombro.

   

Si crees que lo que te impide rendir es algo muy concreto, entra en mi club de entrenamiento privado y vemos.

Si no eres capaz de saltar y aterrizar, sprintar y frenar, lanzar y recibir...

Entonces tú tienes algo más.

Y necesitas este programa.

 

Insisto, parto de muy mala condición física.

 

Mira de nuevo el vídeo de mi abuela y reflexiona.

 

¿Cómo empezar?

 

Compra el programa aquí, y lo recibirás al instante:

Quiero pasar de roto a atleta

 

150€.

Precio final.